venta de bodegas

Bodegas de vino imprescindibles en España

A estas alturas, todo el mundo tiene a España como una de las cunas del vino, tanto por su calidad como por su cantidad, y es que tenemos numerosas bodegas que saben cuidar el producto a lo largo de todo su proceso para que el consumidor disfrute al máximo del vino.

El negocio de las bodegas de vino

Aquí compartiremos información muy interesante para interesados en la compra y venta de bodegas.

Aunque el gran estandarte vinícola del país sea el Rioja, España cuenta con muchas más denominaciones de origen a destacar. Ribera del Duero y Rueda en Castilla y León, Cariñena y Somontano en Aragón o Priorat y Penedés en Cataluña son otras denominaciones de origen que no tienen nada que envidiar a los Rioja. Hasta veinte diferentes se extienden por toda la Penísula Ibérica, permitiendo que todo el mundo tenga vinos de calidad y proximidad a su alcance.

En ese tejido empresarial tan necesario para abastecer al público nacional e internacional, se erigen bodegas que ya no solo se encargan de producir y distribuir sus vinos, sino que ofrecen visitas guiadas para hacer de la experiencia algo inolvidable. En este ámbito, como en todos, en la variedad está el gusto, y poco a poco se ha ido incorporando modernidad e innovación a un sector que había operado de manera tradicional. Para hacerse una idea del reconocimiento y la calidad de las bodegas españolas, cabe destacar el dato de que seis de las veinte mejores del mundo se encontraban en España en el año 2014, y varias de ellas repitieron en 2015.

Y es que las bodegas españolas se han ganado el puesto en la élite a base del trabajo bien hecho, pero también por una búsqueda de innovación en su aspecto puramente físico. Un claro ejemplo es la bodega de Marqués de Riscal en Elciego (La Rioja). A pesar de ser la más antigua de esta comunidad autónoma, tiene un aspecto rompedor con el edificio diseñado por Frank Gehry, el arquitecto encargado del Museo Guggenheim de Bilbao. El vino se ha fusionado de tal manera con la hostelería que ahora es un espacio que alberga un spa y un restaurante cuyo mobiliario se funde a la perfección con el universo enológico. Todo confluye para que la estética del lugar case con sus productos, que siguen teniendo la máxima calidad de siempre.

La bodega Protos es otro claro ejemplo de cómo ensamblar la modernidad con la esencia del vino. Situada en Peñafiel, un municipio de Valladolid regado por el río Duero, se ha erigido con la clara intención de ser respetuoso con el entorno en que se emplaza. Su arquitecto Richard Rogers diseñó una planta triangular que cuenta con un zócalo semienterrado. Esto ofrece la posibilidad de aprovechar la inercia térmica para obtener la temperatura adecuada para la elaboración del vino. Sus crianzas y reservas son unos vinos que casan a la perfección con la cocina castellana más tradicional.

La Rioja Alavesa tiene en su capital Laguardia otro exponente de modernidad y versatilidad. El famoso arquitecto Santiago Calatrava diseñó sobre una parcela de 72000 metros cuadrados una hilera de barricas que genera una nueva silueta a los pies de la Sierra de Cantabria, que se refleja en los estanques situados junto al edificio. La bodega Ysios es una finca longitudinal que, admirada desde una visión cenital, arroja la imagen de una copa de vino. Sencillamente espectacular. El concepto de esta bodega va más allá de lo que uno pueda esperar, y según vas recorriéndola encuentras nuevos recovecos que te sumergen de lleno en el mundo del vino.

No podemos olvidarnos de una de las bodegas con más reconocimiento social, especialmente gracias a sus anuncios de navidad. Freixenet tiene su cuna en Sant Sadurní d’Anoia, en las profundidades de la provincia de Barcelona. Se puede considerar la capital del cava, ya que se encarga del 90 % de la producción. Su linaje e historia tienen sus inicios en 1861, de manera que les avala la experiencia sin ninguna duda. A finales de los años 20 se hizo una ampliación de la bodega, con un nuevo edificio que incorpora elementos tanto novecentistas como modernistas. Como no podía ser de otra manera, en la actualidad se ofrecen visitas guiadas no solo para disfrutar de sus magníficos caldos, sino para disfrutar al máximo de un emplazamiento geográfico tan excepcional, y que es a su vez uno de los factores decisivos para conseguir un producto final así de bueno.