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Cómo elegir un dentista profesional

El cuidado de los dientes y la boca es crucial para gozar de una buena salud oral. Si bien es cierto que desde pequeñitos se nos enseña lo importante que es lavarse los dientes a diario, lo cierto es que la higiene bucodental va mucho más allá y entran numerosos factores en juego para evitar patologías. Dentro de esas medidas de prevención se encuentran las visitas al dentista para controlar que todo está en orden. Sin embargo, elegir un dentista profesional en barcelona no es tan fácil como podría parecer, ya que la boca es una parte del cuerpo muy delicada e incluso hay ciertas personas que tienen tanto miedo al dentista que prefieren poner en riesgo su salud oral que pasar por el mal trago de acudir a la consulta.

Evidentemente, ese miedo es irracional, ya que generalmente los dentistas no hacen daño, y si algún tratamiento puede producir molestias en el paciente, se aplicarán los diferentes tipos de anestesia pertinentes para cada caso. En ese sentido, la fobia al dentista está injustificada, y tan solo se ha de buscar una clínica dental que inspire confianza. Estos centros cada vez ofrecen una gama más amplia de tratamientos, que no solo se centran en patologías y el aspecto funcional de los dientes, sino que se ha abierto la veda a la estética dental, un aspecto con muchos adeptos e importancia en nuestra sociedad actual.

6 factores para escoger dentista

  • Un amigo lo recomienda: Acostumbra a ser una fuente fiable de información. Puedes recurrir a tus amigos y familiares para que te recomienden dentistas de calidad y con buenos precios. Otra es que una vez que acudas al centro recomendado descubras que no se adecúa a tus necesidades y preferencias.

  • Buenas prácticas: Tu dentista tiene que explicarte de forma comprensible cuál es el estado de tu boca, qué tratamiento puedes necesitar y las alternativas reales existentes. También es importante sentirte cómodo y que el trato sea amable por parte de todo el equipo de la clínica. Un buen dentista te aconsejaría, se preocuparía por ti, te conocería y te haría recomendaciones que fueran óptimas para tu buena salud bucodental, independientemente de que sea más o menos rentable para la clínica en cuestión.

  • Equipamiento actualizado y de calidad: Asegúrate de que la clínica está modernizada, es cómoda y tiene los últimas y mejores métodos y herramientas para tratarte, puesto que los avances tecnológicos permiten reducir el número de sesiones necesarias.

  • Situación geográfica: Lógicamente, lo más cómodo es que la consulta esté cerca de tu zona, a pesar de que también puedes desplazarte unos kilómetros. Ten en cuenta que algunos tratamientos dentales necesitan varias citas y pueden durar meses, o que necesites ser tratado de una urgencia.

  • Tratamientos en oferta: Algunas clínicas sólo ofrecen tratamientos especializados (como por ejemplo los centros de implantología). Es aconsejable buscar una clínica que reúna varios especialistas y pueda así dar cabida en un amplio abanico de tratamientos. Esto te evitará tener que ir cambiante de clínica. Es importante también averiguar qué material utilizan (nacional, europeo, chino, etc.)

  • Precios transparentes: Como hacen muchas de las franquicias conocidas, actualmente se utilizan precios muy bajos como cebo para atraer clientes. Lo que se esconde es que estos precios (por ejemplo, implante a 230 €) no incluyen cirugía, piezas, consultas, anestesia… Se tienen que mirar precios y comparar, pero siempre teniendo en cuenta el precio del tratamiento una vez finalizado. Un dentista económico no significa que sea bueno. Tampoco que sea muy caro significa que te tenga que dar más calidad. Los tratamientos dentales valen lo que valen. Busca un buen dentista a un precio competitivo, pero no engañosamente barato.

Teniendo todo esto en cuenta se puede hacer un análisis de las opciones que tenemos a nuestro alrededor. En el caso de las ciudades, parece haber habido un boom de clínicas dentales en los últimos tiempos, de manera que la oferta es bastante amplia. Lo mejor es acudir a estos centros y solicitar información. Puede ser una buena manera de ver las instalaciones y el equipamiento in situ, al mismo tiempo que compruebas que se trata de un lugar “de fiar”. Aunque no suele haber mucha variación con lo que muestran en sus páginas web, para un trato tan íntimo como el que ofrece la odontología, lo más recomendable es verlo de primera mano y hacer todas las preguntas que sean necesarias para acabar decidiéndose por aquellos profesionales que van a ocuparse de tu salud bucodental durante años, si es que el trato es satisfactorio, claro.